Historia del fresco (1)


Gustav Klimt en 1908

En 1902 se organiza en Viena la XIV Exposición de la Secesión dedicada a la música de Beethoven; Klimt presenta un ciclo de 3 paneles que representan a la Novena Sinfonía y que formarían parte del decorado de un monumento encargado al arquitecto Josef HOFFMAN.
Gustav MAHLER, ya entonces en la Hofoper (Ópera de la corte), sale al encuentro de quienes denigran la obra de Klimt en nombre de la moral. Para Mahler el fresco es la perfecta representación de la humanidad doliente que aspira a la felicidad y que busca consuelo y realización en las Artes.
Pero, cómo surgió la idea de fresco?
La Novena Sinfonía de Beethoven, ejecutada a principios del siglo XX en la Ópera de Viena había impactado los espíritus artísticos de la época, de tal manera que la exposición de la Secesión fue dedicada a la música y a Beethoven en particular. La exposición de 1902, dedicada a la obra artística de Max Klinger, quería ser al mismo tiempo la exaltación de la música en torno a la estatua de Beethoven. El arquitecto Hoffman convirtió el Pabellón de la Secesión en una exposición laberíntica iniciática de la que los asistentes salían en estado hipnótico.